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Esa noche de verano: capítulo cuarto (tercera parte)

Aunque hace unos días que no sabes de mí, aquí va lo prometido. Ya puedes leer la tercera y última parte del 4º capítulo de Esa noche de verano.

 He decidido esperar al lunes, después del puente que seguramente habrás tenido, para publicar la última parte. De otra manera, me temo, que habrías estado demasiado ocupado con los disfraces, como para leerme :)

Que lo disfrutes. 

Capítulo 4

Capítulo 4

Esa noche de verano: capítulo cuarto (tercera parte)

Entró en el piano bar. No le costó demasiado averiguar dónde estaban sentados sus amigos. Había sólo una pareja sentada en una de las mesas del bar y, en otra de ellas, entre dos columnas, muy cerca del piano donde tocaba en directo una mujer, estaban Juan y Javier, sentados con sus respectivas cervezas en la mesa.

-¡Hello chicos! -dijo Lucas-, ¿cómo estáis? Siento haber tardado en bajar. Lo cierto, es que me quedé dormido ayer nada más llegarr. De hecho, me ha despertado vuestra llamada. Bueno, más concretamente, la del recepcionista, que me ha avisado de que estabais aquí.

-No pasa nada, brother. –contestaron los dos al unísono, mientras se levantaban del sillón donde estaban sentados.

Se dieron un abrazo efusivo.

-Me alegro de veros. ¡Cuánto tiempo! –dijo Lucas.

-Nosotros también, Lucas. ¿Cómo estás, brother? -preguntó Juan.

Hacía mucho tiempo que Lucas no escuchaba la palabra “brother”. Los dos-recordó Lucas-, solían decirla con demasiada frecuencia, pero especialmente, Juan.

-Bueno, ya sabéis. Bien. Todo va bien. No estoy muy seguro de cómo saldrá esto pero, lo mismo me tenéis aquí durante seis meses, así que, ya me podéis enseñar cómo funciona, ¡London! -gritó Lucas, exaltado, haciendo aspavientos con las manos.

-Eso está hecho, Bro -dijo Javier. Pero oye, siéntate, deja que acabemos por lo menos la cerveza, ¿no?

-¡Por supuesto! Si yo también me voy a tomar una. Visto lo visto, tomaremos cebada para desayunar –ironizó.

-¡Claro, Bro! -dijo Juan-, una buena cerveza para comenzar el día, es lo mejor que te puede pasar.

-Pero cuéntanos, Lucas. ¿Qué vas a hacer aquí exactamente y, por cuánto tiempo? –dijo Javier.

-Pues es lo que os conté por teléfono, cuando os dije que venía. Me contactaron para que viniera a hacer una entrevista con una empresa cazatalentos. Querrían, si resulto ser el elegido, que trabajara aquí durante seis meses, aprendiendo el funcionamiento del negocio para después, volver a Madrid, y abrir allí sus nuevas oficinas. Eso, de momento, es lo único que sé. Parece, a simple vista, bastante interesante pero, por ahora, me lo he tomado como unas vacaciones y, ya que estoy aquí, escucho lo que me tengan que decir, que creo, siempre hay que hacerlo.

-Claro, Lucas -dijo Juan-. Y, si no, pues habrás pasado unas vacaciones estupendas, porque vamos a pasarlo bien. Eso seguro.

-Bueno pero, ¿y qué tenéis planeado? -preguntó Lucas-. ¿Qué vamos a hacer hoy?

-Pues mira -continuó Juan-, hoy, en un par de horas, iremos a un sitio muy chulo y elegante, que está en South Kensington. Es un club bastante pijo, pero que está muy bien. Especialmente, cuando el tiempo mejora en Londres. Hemos quedado ahí con algunos amigos.

-Vale, me parece perfecto –dijo Lucas-. Yo no tengo otra cosa mejor que hacer, así que, como dirían los ingleses, ¡cheers!  –y brindaron.

Como siempre, ¿qué te parece?

Óscar

One Comment Post a comment
  1. Suzana #

    Bueno, oscar, con tus capitulos ja me siento en londres con una cerveza en la mano e ansiando por la entrevista :) te felicito!

    November 26, 2013

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